La revolución de los AGV en la Industry 4.0

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La revolución de los AGV en la Industry 4.0

Vehiculo autónomo AGV AMR

Los vehículos de guiado autónomo o AGV son piezas imprescindibles para el desarrollo de la Industry 4.0, es decir, para la transformación de la industria a través de la automatización y la digitalización, hasta el punto de que han revolucionado muchos de sus procesos.

Esta transformación no se puede concebir sin algunas de las tecnologías innovadoras que la han hecho posible, como el Internet of Things, las herramientas de visión artificial, el Machine Learning o la hiperconectividad, entre muchas otras. Dentro de estas tecnologías, los AGV juegan un rol fundamental tanto en el proceso productivo como en el ámbito de la logística porque son capaces de realizar tareas de transporte, limpieza, etc., en todo tipo de entornos industriales y de forma eficiente, preservando la productividad y, sobre todo, la seguridad.

Para orientarse y planificar sus rutas, se sirven de diferentes sistemas de guiado como sensores tipo LIDAR o RADAR, junto con procesadores cada vez más rápidos que permiten aumentar la precisión con la que el vehículo mapea el espacio y la velocidad con la que toma las decisiones de maniobra. El objetivo de esta integración en la Industria 4.0 es, por un lado, conseguir vehículos cada vez más rápidos y colaborativos, capaces de convivir con seguridad con las personas y otros AGV en las plantas productivas, y por otro, facilitar al máximo la gestión de la flota a través de herramientas intuitivas que permitan incorporar mejoras que aumenten su eficacia. Todo ello con un fin fundamental: aumentar la competitividad.

La utilización de los AGV es una constante dentro de la estrategia de automatización industrial. En el sector de la automoción, por ejemplo, los fabricantes emplean vehículos autónomos tipo AMR (Autonomous Mobile Robots) para trasladar piezas desde el almacén hasta el interior de los talleres de montaje de una forma segura, gracias a redes de sensores capaces de detectar obstáculos y de seleccionar la ruta más adecuada.

Asimismo, los AGV juegan un papel fundamental en materia de seguridad al sustituir al ser humano en entornos críticos como cámaras frigoríficas y tanques de fundición para la realización de tareas de almacenaje de alimentos o de limpieza industrial, respectivamente. De hecho, la reducción de la siniestralidad laboral es uno de los grandes beneficios que proporcionan los AGV a la Industria 4.0. Según datos recogidos por GTG Ingenieros, en 2018 se produjeron 43.333 accidentes con maquinaria móvil en entornos industriales, de los cuales 144 fueron mortales, un 25% del total de los siniestros mortales que se registraron ese año.

 

 

Además de proporcionar seguridad, estos vehículos resultan básicos para optimizar el espacio de almacenaje: gracias a su capacidad para elevar mercancías hasta los 11 metros, los AGV consiguen ganar espacio de almacenamiento en altura, mientras que su maniobrabilidad en espacios reducidos también permite estrechar los corredores de paso y aumentar la superficie para colocar estanterías. A ello se le añade que los propios sistemas robóticos son capaces de seleccionar los estantes en función del espacio disponible y de las características específicas de determinados productos.

La versatilidad que ofrecen los vehículos autónomos los convierte en herramientas básicas para incrementar la competitividad de las empresas. Por ejemplo, la utilización de este tipo de vehículos en el sector del packaging ayuda a reducir los costes, aumenta la eficiencia en el transporte interno de cargas y permite manipular todo tipo de mercancías, con independencia del lugar en el que se ubica. Además, los vehículos cuentan con sistemas de control de trazabilidad que monitorizan sus movimientos, son flexibles, y pueden ser reconfigurados para modificar los trayectos.

Pero son muchos los sectores que incorporan cada vez más los AGV para incrementar su eficiencia:

  • Productores de materias primas, alimentación y bienes de consumo.
  • Laboratorios farmacéuticos que necesitan transportar los palets de medicamentos desde la zona de producción hasta el almacén.
  • Centros logísticos y de eCommerce en los que se realizan tareas de picking tanto de manera autónoma, como acompañando a una persona, acelerando el proceso y asegurando la trazabilidad de cada envío. .
  • Fabricantes de electrodomésticos y otros productos electrónicos donde llevan componentes desde el almacén hasta la línea de montaje y manufacturas hasta los muelles de carga.
  • Centros médicos y hospitalarios en los que los robots móviles o AMR pueden realizar tareas de traslado y dispensación de medicamentos, de comida para pacientes, o incluso de desinfección de quirófanos empleando lámparas ultravioletas.

 

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